Recetas de natillas

Cómo hacer natillas caseras

Natillas sin huevo

Natillas sin huevo

Las natillas sin huevo es una receta sencilla que se puede preparar en casa con ingredientes normales que seguro tienes en la cocina. En esta ocasión, hemos sustituido el huevo, espesante natural de la natilla, por harina de maíz, que tiene el mismo efecto, sin añadir sabor.

Así no tenemos que lidiar con la delicada cocción de los huevos, y hacemos que estas natillas sean aptas para los intolerantes o alérgicos al huevo.

Lo que si tiene es leche, nata, harina de maíz y está delicadamente aromatizada con extracto de vainilla. Las natillas son muy versátiles, así que también puedes condimentarlas con café instantáneo, un licor de naranja o cualquier otro sabor de tu elección.

Estas natillas se pueden tomar solas, como un delicioso postre, o como acompañamiento o relleno de pasteles, souffles, otros postres, boles de frutas y también tartas.

No dejes que una alergia o intolerancia te prive de un delicioso postre, prueba estas fabulosas natillas sin huevo.

Ingredientes para 4 personas

  • 600 ml de leche entera
  • 100 ml de nata líquida para montar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 50 gramos de azúcar
  • 2 cucharadas de harina de maíz
  • Canela molida, para decorar

Indicaciones

Para comenzar a preparar la receta de natillas sin huevo, ponemos una cazuela grande a calentar a fuego medio. Añadimos la leche, la nata, la harina de maíz y el extracto de vainilla; y lo mezclamos bien con unas varillas, hasta que la harina de maíz se haya disuelto completamente.

Aumentamos la temperatura y llevamos la mezcla a ebullición sin dejar de remover.

Una vez que la mezcla de natillas llegue a hervir, bajamos el fuego al mínimo. Añadimos el azúcar a la mezcla caliente, y continuamos mezclándolo hasta que la mezcla espese.

Es importante no dejar de mezclarlo para que no se formen grumos. Si se deja, se empezarán a formar grumos rápidamente, así que ten cuidado.

Una vez que la mezcla haya espesado hasta una consistencia semilíquida, apagamos el fuego. Hay que recordar que las natillas se espesarán más a medida que enfríen, así que no te pases espesando.

Vertemos las natillas en recipientes individuales para que enfríen más rápido y las guardamos en la nevera hasta que las vayamos a comer. En ese momento, espolvoreamos un poco de canela por encima.

NOTAS

Si quieres hacer esta receta un poco más sana, utiliza leche desnatada o semidesnatada. También puedes usar bebida de almendras con 2 cucharadas de miel o jarabe de arce (en sustitución del azúcar) junto con 2 cucharaditas de extracto de vainilla.